
Cruzados contra Maarat, siglo XI.

Como la Historia estaba ocupada registrando las hazañas de los guerreros de Cristo, no es mucho lo que se sabe de ella. Se sabe que un cortejo de tres kilómetros la acompañó al cementerio y que fue la primera mujer que escribió un tratado de ginecología, obstetricia y puericultura.
"Las mujeres no se atreven a mostrar ante un médico hombre, por pudor y por innata reserva,sus partes íntimas", escribió Trótula. Su tatado recogía laexperiencia de una mujer ayudando a otras mujeres en asuntos delicados. Ellas le abrían el cuerpo y el alma, y le confiaban secretos que los hombre no comprendían ni merecían.
Trótula les enseñaba a aliviar la viudez, a simular la virginidad, a sobrellevar elparto y sus trastornos, a evitar el mal aliento,a blanquear la piel y los dientes y a reparar de los años el irrreparable ultraje.
La cirugía estaba de moda, pero Trótula no creía en el cuchillo. Ella prefería otras terapias: la mano, las hierbas, el oído. Daba masajes cariñosos, recetaba infusiones y sabía escuchar.
Es la mujer médico más importante e influyente de la antiguedad, plagiada, censurada, puesta en duda incluso como figura histórica es importante reivindicar hoy su papel ya que cada vez son más las mujeres médico.


En Salermo se reunieron textos médicos árabes y judíos y traduciones del griego, aunando la tradición de Hipócrates,Galeno y Dioscórides. Los practicantes de la medicina de Salerno, tanto hombres como mujeres no tenían rival en toda Europa por sus conocimientos y los libros que allí se esbribieron fueron copiados y estudiados durante siglos.




El Regimen Sanitatis Salernitanum es el tratado de medicina más famoso producido en esta escuela. La obra, en versos latinos, es un compendio de normas higiénicas, de nutrición, de hierbas medicinales y otras indicaciones terapéuticas.
OTRAS MINIBIOGRAFÍAS DE MÉDICOS EN ESTE BLOG:
Autor: Samuel Franco Domínguez
Hola Dr. Franco:
ResponderEliminarEs una entrada francamente original. Podríamos intentar hacer una sección dedicada a médicos ilustres de la rehabilitación médica. Por ejemplo comenzar con Howard Rusk sería un gran detalle.
Un saludo.
Gracias, Alberto, voy todavía por la edad media pero todo llegará.
ResponderEliminarEl blog mira al futuro pero busca respuestas en el pasado, ¿quien no lo haría?
De momento aquí hay algunas cosas sobre el colega Howard.
http://www.nytimes.com/1989/11/05/obituaries/howard-rusk-88-dies-medical-pioneer.html
Me parece interesante repasar algunas cosillas como esta.
Hay que saber cómo somos lo que somos y por qué lo somos. ¿Tienes el libro de J. M. Climent sobre historia de la rehabilitacióna? me encanta esa tecnología renacentista y del siglo XIX (decimonónica que le dicen)
Sigo sin entender por qué algunos rehabilitadores se empeñan en utilizar la palabra minusválido en vez de discapacitado o mucho mejor persona con diversidad funcional.
Diversidad funcional es demasiado políticamente correcto...minusvalido me suena en boca de señoronas que se prodigan en fiestas benéficas....discapacitado no está del todo mal.
ResponderEliminarCierto. Desde luego la palabra minusválido habría que desterrala, "menos válido" no está bien.
ResponderEliminarAveces he hablado en público para asociaciones de personas con diversidad funcional y es así como prefieren que les llamen. Más aún, hombres y mujeres con diversidad funcional. Es un poco largo, es verdad. Pero prefiero ser respetuoso. El foro de Vida Independiente, no sé si lo conoceís es el sector más radical en cuanto a sus planteamientos para personas con necesidade especiales.
Puesto que considero que trabajamos para ellos intento ser respetuoso con esto hasta cierto punto.
No sólo trabajamos para tratar dolores musculoesqueléticos, conceptualmente somos los médicos de la discapacidad, aunque nos hayamos centrado tan solo en la discapacidad física y olvidado de la cognitiva, auditia, visual.
Discapacidad y discapacitado por lo menos no ofende como minusválido y es más práctico que "hombres y mujeres con diversidad funcional". Pero tambíen tiene su razón de ser la propuesta de utilizar "Diversidad funcional" en vez de "discapacidad". Mucha gente piensa que es una tontería pero las personas merecen ser escuchadas.
Comprendo que podemos caer en cosas como cambiar el cuento de Blancanieves y decir "personas con estatura divergente o talla baja" en lugar de los consabidos enanitos. (No sé que opinan las madrastras del concepto que se da de ellas a los niños, pero con una sociedad con cada vez más divorcios habría hasta que tener cuidado con los cuentos que les contamos a los niños)
Lo que ocurre es que los nombres, los cuentos y los mitos tienen su sentido y significado oculta. La forma en cómo nos referimos a las cosas encierra tambíen el concepto que tenemos de ellas. El conjunto de significados adicionales que tienen las palabras termina formando una especie de psicología colectiva de los pueblos y culturas. (piensa en los chistes de Arévalo por poner un ejemplo tonto con sus tartajas y mariquitas o en los refranes y comentarios que incluyan la palabra "negro" o "mujer" Trabajar como un... Tu mujer y el palo siempre a mano...) lisiado, tullido, incapaz... Son ofensivos, encierran un concepto de las cosas en su propio significado. Los textos legales y los informes médicos deberían ser respetuosos. Sin embargo en las leyes aún se puede leer minusválido, y en algunos textos de la SERMEF tambíen. Eso debería ser historia.
El cambio de conceptos y de palabras viene promovido desde la
Organización Mundial de la Salud (OMS) y su Clasificación Internacional del Funcionamiento.(CIF)
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En este documento se puede leer una defensa del término "hombres y mujeres con diversidad funcional":
http://www.discapnet.es/NR/rdonlyres/e34wswvwdi34syfiwhgys6fyccr2x47g74cjr4222wvtubaumtv3azqtepmkjyrdprmdmslrakzrbb/Diversidadfuncionalvf1.doc
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Hola Sam,
ResponderEliminarestoy completamente de acuerdo en la asociación lenguaje-pensamiento-psicología. Hablamos como pensamos, o pensamos como hablamos? Es igual, lo dejo ahí; lo que está claro es que los términos linguísticos van cambiando a lo largo de la historia, adquiriendo connotaciones positivas o negativas según las tendencias del momento (el viento que sople..). Los significados positivos debemos mantenerlos, los negativos deben ser sustituidos por otra palabra.
Sobre cómo llamar a una persona que tiene dificultad para realizar las actividades de una vida cotidiana, laboral, ocio y tiempo libre (espero no dejarme nada en el tintero) tengo aún hoy mis dudas. No me convence la minusvalía, porque no es menos válida, tampoco acabo de ver la discapacidad, porque tampoco es menos capaz. La diversidad funcional tampoco me gusta, porque todos tenemos diversas disfuncionalidades (yo no puedo leer bien sin gafas, por ejemplo). En definitiva, no me convence ninguna opción.
Si no estamos hablando específicamente sobre la temática, no entiendo por qué tenemos que hacer alusión al "defecto" que una determinada persona tiene, lo mismo que a una persona de piel oscura no debemos llamarla negra por el hecho de ser de otra raza, puesto que no es ni siquiera el color de la piel lo que la define; tenemos en nuestro país gente nacional de piel oscura y a nadie se le ocurre llamarle negro/a.
A lo que iba...que a una persona con la pierna amputada se le debe llamar por su nombre, Juan, Pepe, Benito, qué diferencia hace que solo tenga una tibia; no debería ser denominada persona con diversidad funcional, es una persona, a secas.
Si estamos en un contexto donde se está discutiendo específicamente la temática, entonces veo totalmente adecuado hablar de disfunción física-sensorial-psíquica-cognitiva, discapacidad, o alteración de todas estas áreas de la persona. En este caso, nadie debería sentirse aludido porque hablamos de problemas para resolver no de personas. Si habláramos de personas, tenríamos que individualizar cada caso.
Un abrazo,
Maria Ramiro